Periodoncia

Somos expertos en diferentes intervenciones

La periodoncia es la especialidad de la odontología que se dedica a la prevención, el diagnóstico y el tratamiento de las enfermedades que afectan los tejidos de apoyo de los dientes: encía, hueso y ligamento periodontal.

¿Qué es la Periodoncia?

Muchos pacientes no se dan cuenta que sufren una enfermedad periodontal hasta que acuden al dentista. De hecho, tres de cada cuatro adultos están afectados por alguna de estas patologías que pasan desapercibidas porque no producen dolor. Es muy importante detectarlas a tiempo con la ayuda de un especialista que hará un examen clínico y radiológico, porque son infecciones que pueden acabar con la vida de un diente de manera silenciosa.

En el Centre Parc del Nord nos preocupamos de la salud bucodental y damos prioridad a la prevención de las enfermedades periodontales con visitas de control y de revisión para abordar su tratamiento cuanto antes mejor.

FAQS sobre periodoncia

¿Cuáles son los principales causantes de las enfermedades periodontales?


Una alteración del equilibrio de las bacterias que habitan en la boca y la formación de placa bacteriana pueden generar la aparición de las enfermedades conocidas como periodontales porque afectan el periodoncio, el tejido de apoyo del diente.
Las bacterias lesivas se depositan entre los dientes y la encía por una deficiente higiene bucal o por la propia genética del individuo y forman la placa bacteriana que causa inflamación y sangrado y de no ser eliminada pose en riesgo las piezas dentales.
Existen también varios factores agravantes que pueden favorecer la aparición de estas enfermedades de encías como por ejemplo el consumo de tabaco, la diabetes, el estrés emocional o causas genéticas.

¿Con qué síntomas se manifiestan?

Los primeros signos o síntomas que aparecen pueden ser rojez, inflamación y sangrado de las encías, sobre todo al cepillarse. A medida que la enfermedad avanza pueden surgir algunas otras señales como por ejemplo retracción de las encías, dientes con aspecto más largo, movilidad y separación de las piezas, mal sabor y mal olor de boca, aumento de sensibilidad y dolor de encías.

¿Cuáles son estas enfermedades periodontales?

En función de la gravedad del problema y de la progresión de la infección bacteriana las enfermedades periodontales se dividen en dos: gingivitis y periodontitis.

Gingivitis: Es la forma más frecuente de enfermedad periodontal y se manifiesta como una reacción inflamatoria de la encía provocada por la infección por bacterias. La causa principal es la mala higiene bucal y la acumulación de placa bacteriana entre los dientes y las encías. A medida que se va extendiendo, si no se trata, puede destruir los tejidos de apoyo de los dientes (las encías, los ligamentos periodontales y los alveolos (hueso) dentales. Si la gingivitis no recibe tratamiento puede evolucionar y avanzar hasta convertirse en un problema mayor: la periodontitis.

Periodontitis: Es una inflamación e infección de los ligamentos y huesos que ejercen de apoyo de los dientes y puede aparecer cuando la infección de las encías no ha sido tratada. Es una forma más severa de la enfermedad: acaba dañando los tejidos, comporta la pérdida del hueso alveolar y se puede convertir en crónica. Se caracteriza para presentar alteraciones de color, textura y forma de la encía, así como sangrado o retracción de la encía con una clara exposición de la raíz dental. Además de una deficiente higiene puede estar asociada a otras causas como, por ejemplo, factores hormonales o genéticos.

¿Cuál es el tratamiento para la enfermedad periodontal?

El tratamiento clínico consiste en eliminar las bacterias y parar así la progresión de la enfermedad. El especialista tendrá que aplicar una técnica profesional de limpieza más cuidadosa que garantice una higiene profunda de la encía. Puede llevarla a cabo por medio de instrumental habitual o con un aparato de ultrasonidos para eliminar el cálculo dental depositado en el diente. También efectuará curetajes o raspados en aquellas zonas donde hay más acumulación de cálculo, bajo la encía o para suprimir las bolsas periodontales. Este tratamiento tiene que ir acompañado de una correcta y completa higiene bucal en casa para evitar la acumulación de placa bacteriana. El uso de sustancias antimicrobianas puede ayudar a hacer más efectivo este propósito.

En cuanto a la periodontitis, el tratamiento pasa también por una limpieza profunda, tanto en una clínica dental como domiciliaria, para frenar la presencia de bacterias y la progresión de la enfermedad. El tratamiento de higiene puede complementarse con una intervención quirúrgica con el fin de frenar el avance de la enfermedad y para corregir los defectos estéticos que hayan podido surgir.

¿Qué medidas tenemos que seguir después de un tratamiento periodontal?

Después de una intervención periodontal, los especialistas recomiendan los siguientes consejos prácticos:

  • Aplicar hielo en la zona afectada para reducir con el frío la inflamación.
  • Procurar dormir con la cabeza ligeramente levantada.
  • Las primeras horas ingerir una dieta blanda y a temperatura ambiente.
  • En caso de sentir molestias en los labios podemos aplicar vaselina en la comisura para hidratar y regenerar la zona.
  • Mejor no practicar actividad física intensa durante los primeros días.
  • No fumar en ningún momento la primera semana y aprovechar para abandonar este hábito tóxico. El tabaco agrava la periodontitis, disminuye la capacidad defensiva ante las bacterias y además reduce la eficacia del tratamiento.
  • Limitar la ingesta de alcohol porque es un irritante de los tejidos de la encía.

¿Tendré que seguir sesiones de mantenimiento periodontal?

Para un control óptimo de la enfermedad periodontal es necesario que el dentista haga un seguimiento del paciente, con un programa de mantenimiento y un régimen de visitas periódicas, para mantener los resultados del tratamiento inicial.
El periodoncista establecerá revisiones de control cada 3 o 6 meses, en función de las necesidades de cada caso. En cada visita de mantenimiento el higienista dental especializado trabajará con tres objetivos: verificar la situación clínica de cada diente; valorar la higiene bucodental y eliminar el cálculo dental si se ha vuelto a formar.

Cinco factores para saber si tienes la encía sana

  1. Color: tiende a ser rosa pálido, a pesar de que según la pigmentación racial de la persona puede variar de tonalidad. Las coloraciones más rojizas nos pueden hacer sospechar sobre un posible problema inflamatorio.
  2. Grosor: habitualmente la encía es una piel fina y cubre bien la raíz del diente.
  3. No sangra bajo ningún estímulo normal (cepillar, comer, examinar la encía). En el caso de los fumadores, es posible que la encía no sangre, puesto que el tabaco disminuye el riego sanguíneo y, por lo tanto, la inflamación no es tan visible aunque esté.
  4. Aspecto punteado: la superficie de la encía tiene un aspecto similar al de una cáscara de naranja. La encía tiene que cubrir completamente la raíz del diente. Cuando se produce la inflamación por infección bacteriana el tejido tiene una textura menos firme y más enrojecida.
  5. Cubre bien las raíces: el tejido tapa bien la base del diente y no presenta ninguna inflamación.