Patología ATM y bruxismo

Somos expertos en diferentes intervenciones

Si sufre dolores en torno a la zona de oído, molestias si se presiona la musculatura de la mandíbula, en el cuello o la nuca, e, incluso, nota ruidos al abrir o cerrar la boca, puede ser que esté afectado por un trastorno de la articulación temporomandibular (ATM).

¿Qué es la patología ATM?

La ATM actúa como una bisagra deslizante que conecta la parte superior de la mandíbula con el hueso temporal del cráneo. Es la articulación que permite realizar los movimientos de la mandíbula y, por lo tanto, cuando funciona adecuadamente podemos hablar, masticar, deglutir, reír o bostezar con normalidad. Sus características son únicas en el cuerpo humano porque las dos conexiones del lado derecho e izquierdo tienen que trabajar de manera coordinada y simultánea. Es la articulación que más utilizamos y movilizamos en nuestra vida diaria.

A veces, esta articulación bucal anatómicamente tan compleja puede presentar molestias por alguna alteración en los movimientos que realiza. Dolor al masticar, dolor de cabeza, ruidos en la articulación, limitación para abrir la boca o, incluso, bloqueo de la mandíbula, son trastornos dolorosos que requieren la intervención de nuestro dentista para conseguir corregir esta disfunción.

Para identificar el problema y ofrecer un diagnóstico y tratamiento se realizarán varias pruebas específicas como por ejemplo el análisis oclusal, una resonancia magnética o pruebas neurofisiológicas.

El bruxismo, principal causante de trastornos de la ATM

Actualmente, muchos casos de trastornos dolorosos de la ATM están asociados al estrés y la ansiedad y a malos hábitos como el bruxismo (serrar los dientes) que pueden afectar la estructura de la articulación bucal. Algunos pacientes presionan la mandíbula durante la noche, cuando entran en el sueño profundo, pero también de manera inconsciente en situaciones de estrés durante el día.

FAQS sobre ATM y bruxismo

¿Qué tipos de trastornos afectan a la articulación temporomandibular?

Los odontólogos dividen esta patología en tres grupos, en función de los síntomas:

  1. El dolor miofascial que aparece en personas sin una patología previa en la articulación. Se manifiesta a causa de tensión o espasmos en los músculos masticadores que controlan los movimientos de la mandíbula. Este dolor también altera o dificulta la movilidad mandibular.
  2. Una asimetría interna. Es de las afecciones más habituales de la ATM. Las causas pueden ser un disco desplazado, la mandíbula dislocada o lesiones del cóndilo. Los síntomas más frecuentes son dolor articular localizado y chasquidos al mover la articulación.
  3. Alteraciones degenerativas e inflamatorias de la ATM.

¿Por qué aparece el bruxismo?


Hay cuatro causas posibles: un trastorno de ansiedad o de estrés, una alteración de la oclusión dental (una mordida que no encaja correctamente), un trastorno del sueño que genera tensión en la mandíbula y el consumo de tabaco, cafeína o alcohol.

¿Es importante el tratamiento del bruxismo?


Sí. Esta tendencia involuntaria a apretar y rechinar los dientes inferiores y superiores si no es tratada por un dentista puede provocar cambios en las articulaciones temporomandibulares, dolores de cabeza y de cervicales y afectaciones estéticas a la sonrisa.

¿Qué efectos provoca el bruxismo en la salud bucodental?

Los efectos de presionar o serrar los dientes, cerrando al máximo la dentadura o en movimiento de extrema lateralidad pueden ser:

  • Desgastes dentales. Con grietas, fisuras, retracciones gingivales e incluso fracturas en las piezas desgastadas por la presión.
  • Hipersensibilidad en la musculatura. El bruxismo puede causar dolor en la musculatura perioral, a nivel de las mejillas y hasta la zona del oído, en la musculatura cervical y la del cuello y nuca.
  • Alteraciones del disco articular. A veces al presionar en exceso los dientes y la musculatura forzamos también demasiado el disco articular y al abrir la boca se produce un ruido o chasquido parecido a un clic. En fases iniciales el cartílago al cerrar la boca vuelve a producir un ruido pero se recupera. En cambio, en estadios más severos puede ser que el disco quede dañado y surja una luxación de la articulación temporomandibular y necesite una recolocación manual. También pueden formarse subluxaciones a causa del desgaste de los movimientos de abrir y cerrar la boca.

Otras causas de dolor en el ATM pueden ser una lesión en la mandíbula o en la articulación, cierto desgaste en el disco o el cartílago, una afectación por artritis reumatoide o gota y otras enfermedades que provoquen una inflamación en la mandíbula.

¿Qué síntomas indican que sufro una afección en la ATM?

Las personas con problemas de disfunción temporomandibular, con afectación en la articulación y la musculatura que la rodea, suelen acusar los siguientes síntomas:

  • Dolor en la cara, mandíbula o cuello; alrededor del oído o en los laterales de la cabeza.
  • Dolor en una mejilla, que se activa al presionar los dientes.
  • Dolor o rigidez en los músculos y/o articulación de la mandíbula.
  • Movimiento limitado o bloqueo de la mandíbula.
  • Dificultad o molestias para masticar y abrir la boca.
  • Espasmos musculares alrededor de la mandíbula.

¿Cómo saber si es necesario un tratamiento en la ATM?

En las consultas del Centre Parc del Nord nos llegan casos de diversa valoración, relacionados con problemas de esta articulación. En situaciones sin dolor o limitación de movimiento es muy probable que el paciente no requiera un tratamiento específico. El dolor puede ir desapareciendo simplemente aplicando hielo o ingiriendo durante unos días una dieta blanda.

Si nota molestias en la articulación el odontólogo puede administrar al paciente analgésicos. En todos los casos es muy recomendable el uso de protectores bucales para contrarrestar el efecto del bruxismo. A menudo el tratamiento se complementa con fisioterapia, termoterapia e, incluso, acupuntura.

¿Cómo actúa la fisioterapia en caso de tener un trastorno en la ATM?

Existen algunas técnicas de fisioterapia y osteopatía que son adecuadas y necesarias para rehabilitar la articulación y reducir el dolor. Combinadas con un tratamiento odontológico pueden ser beneficiosas y mejorar la calidad de vida del paciente afectado. El fisioterapeuta trabajará en las sesiones para reeducar los hábitos perjudiciales como el bruxismo o las posturas incorrectas y favorecer de este modo a todo el sistema articular del cráneo. Para conseguirlo utilizará técnicas como el masaje y el estiramiento de la musculatura cervical y facial; la movilización de la mandíbula con ejercicios también en la lengua, la corrección de la postura, el trabajo de la respiración y ejercicios faciales de relajación.

¿Dormir con una férula de descarga sirve de ayuda contra el bruxismo y para proteger la articulación temporomandibular?

En efecto, los dispositivos bucales como las férulas de estabilización personalizadas son una buena terapia contra el bruxismo. Estos protectores o placas oclusales son muy útiles para reducir o prevenir el desgaste dental, para relajar la articulación y por tanto, combatir las molestias musculares que provoca la constante presión mandibular.

Se trata de unas fundas personalizadas de resina transparente para proteger toda la arcada dental que se colocan por la noche para que el paciente no pueda presionar la dentadura. El dispositivo evita el contacto entre los dientes, relaja la musculatura y hace que la mandíbula esté en reposo.

El odontólogo es quien, durante las visitas periódicas, diagnostica el bruxismo por el evidente desgaste de los dientes. En la consulta toma medidas de la dentadura y crea un molde para fabricar el protector nocturno.

¿Qué técnicas quirúrgicas existen para tratar la articulación temporomandibular?

En el Centre Parc del Nord del Norte siempre procuramos optar por una cirugía maxilofacial mínimamente invasiva. Sin embargo, en función de la gravedad del caso optamos por las siguientes técnicas:

  • Artrocentesis. La técnica consiste a infiltrar dos agujas en la articulación para limpiarla internamente y a continuación inyectar una solución para ayudar a lubricarla.
  • Artroscopia. El cirujano maxilofacial examina con una cámara intra-articular o artroscopio la articulación, retira el tejido inflamatorio y manipula y rehabilita las estructuras.
  • Reemplazo de articulaciones. Cuando el problema en la articulación es de pronóstico más grave y la zona no mejora con las medidas conservadoras el tratamiento opcional será sustituir la articulación por una prótesis artificial.