¿Puedo utilizar una pasta de dientes caducada?

¿Puedo utilizar una pasta de dientes caducada?

El dentífrico que todos usamos a diario también tiene fecha de caducidad. Podemos utilizarlo durante sus
dos años de vida útil, a contar a partir de la fecha de fabricación, que encontraremos en un extremo del
tubo. Pero una vez ha caducado no es recomendable conservarlo más tiempo porque sus ingredientes
activos perderán propiedades en la higiene dental. Es mejor prescindir del producto usado y renovarlo.

Todas las pastas dentales combinan ingredientes básicos para la protección contra la caries, para tener
unas encías sanas y controlar mejor la limpieza bucodental. Constan de compuestos humectantes (para
mantener el gel húmedo); agentes abrasivos (para retirar mejor la placa y las manchas); edulcorantes (para
darle sabor) y normalmente flúor (para combatir la caries).

La caducidad afecta sobre todo al flúor, uno de los componentes que se deterioran y pierden efectividad
con más rapidez. El resto de ingredientes también puede variar de consistencia y sabor con el tiempo.
¿Qué tipos de dentífricos dentales hay?

Contrariamente a lo que se piensa, no todas las pastas de dientes son iguales. De hecho, hoy en día se
puede elegir entre muchas opciones y marcas. Están diseñadas para diferentes perfiles de usuarios y
necesidades bucodentales. A la hora de escoger hay que tener en cuenta la edad, los hábitos alimentarios y
si se padece sensibilidad dental. Las principales alternativas son:

1. Para prevenir la caries. Este tipo de dentífricos contienen ingredientes que actúan para evitar la
formación de la placa y el sarro o eliminarlo. La mayoría contienen flúor y son prácticos para mantener la
higiene dental entre los meses de descanso de las limpiezas profesionales en la clínica.

2. Para evitar la gingivitis. Están indicadas para cuidar la salud de las encías. Disponen de unos
antisépticos que reducen y eliminan la formación de la placa y, por lo tanto, previenen la aparición de la
gingivitis y otras enfermedades periodontales.

3. Para los dientes sensibles. Son dentífricos específicos para aquellas personas que tienen una dentadura
sensible al frío o al calor. Están elaborados con nitrato de potasio o cloruro de estroncio, dos compuestos
químicos que bloquean las terminaciones nerviosas de los dientes. Así controlan que la sensibilidad llegue
al nervio dental.

4. Blanqueante. También existen diversidad de geles dentales con propiedades blanqueantes. Los
resultados no son tan eficaces como el tratamiento de blanqueamiento profesional. En realidad, contienen
partículas abrasivas y productos químicos que tienen un efecto cosmético sobre el esmalte dental. No
figuran entre las más recomendadas por los dentistas, aunque es de uso común entre los fumadores.

5. Fluorada. A pesar de que la mayoría de dentífricos contienen fluoruro, estos en concreto tienen dosis
más concentradas para prevenir la caries y fortalecer el esmalte de los dientes. De hecho, lo más
aconsejable es realizar el cepillado diario con pasta con flúor.

6. Natural a base de plantes. Esta es la preferencia de personas con sensibilidad a los componentes
químicos de las pastas convencionales. O de aquellas que, sencillamente, buscan una limpieza dental con
ingredientes naturales. Existe una gran variedad a base de aloe vera, hinojo, menta, árbol de té, flúor
orgánico, eucalipto, tomillo, salvia, albahaca…

¿Qué pasta de dientes deben usar los niños? ¿Es igual o diferente a la de los adultos?
Te lo explicaremos en una próxima pieza informativa de este portal del Centre Parc del Nord.