Niños con dientes hipomineralizados, un problema a tener en cuenta

Niños con dientes hipomineralizados, un problema a tener en cuenta

El esmalte dental de los niños puede volverse frágil, poroso, con manchas e incluso romperse. Esta anomalía se conoce como hipomineralización dental y se detecta a partir de los 6 años de edad cuando salen las primeras muelas. Uno de cada cinco niños tiene esta alteración que debilita la capa de esmalte, afecta los molares definitivos y también los incisivos, y es consecuencia de los bajos niveles de fosfato y calcio en el diente. Es un problema que va en aumento, según ha alertado el Col·legi d’Odontòlegs de Catalunya.

Los dientes hipomineralizados, en casos leves, pueden presentar manchas de color blanco, amarillo o marrón. En determinados pacientes la capa de esmalte es tan fina que llega a agrietarse. Esto hace que la dentina quede al descubierto, desprotegida, y se incremente la sensibilidad dental. También existe más riesgo de caries, que progresa más rápidamente por la porosidad del esmalte. Los dientes y las muelas afectadas, en casos más graves, pueden llegar a fracturarse al masticar.

¿Por qué aparece este trastorno?
La causa de esta patología no es del todo clara. El esmalte de los molares pierde calidad durante el proceso de maduración de las muelas por el hecho de que las células no reciben ni absorben bien las sales minerales necesarias. Esta alteración se relaciona con complicaciones durante la gestación o el parto, bajo peso del bebé (prematuro), fiebres altas o problemas respiratorios antes de los 3 años de edad.
También pueden influir otros factores como la lactancia exclusiva prolongada, déficits alimentarios como la carencia de vitamina D, contaminantes ambientales o quizás la administración de antibióticos.
¿Qué hay que hacer?
La hipomineralización se puede confundir con otras afecciones bucodentales como la caries, la fluorosis (exceso de flúor) o un trastorno genérico del esmalte (amilogénesis imperfecta). Por eso, en el Centre Parc del Nord destacamos la importancia de que los niños sean visitados por un dentista cuando empiecen a tener dientes definitivos y, después, con todos los molares erupcionados.
A menudo, estos niños acuden en la clínica con sensibilidad dental a las bebidas y los alimentos fríos o calientes y, incluso, a cepillarse los dientes. El odontopediatra examinará la posible presencia de manchas o grietas en el esmalte o cualquier otra lesión y, de este modo, evitar la aparición de síntomas o la fractura de los molares.
¿Qué tratamientos hay?
Acertar en el diagnóstico es fundamental para aplicar el tratamiento adecuado. La técnica a realizar es un poco complicada por la reacción de miedo que tienen los niños a recibirla por culpa del dolor que causa su fuerte sensibilidad dental. Este síntoma dificulta además la efectividad de la anestesia. El odontopediatra optará, en función del grado de erosión del diente, por los siguientes procedimientos:

  • Aplicar flúor y pastas dentífricas específicas para reducir la sensibilidad dental.
  • Empastar los dientes afectados con materiales adecuados (amalgama, resina compuesta…)
  • Colocará sellados de fisuras en piezas agrietadas o coronas metálicas en casos más afectados.
  • Extraerá el diente si el problema no tiene solución.