Las muelas del juicio: mitos y curiosidades

Las muelas del juicio: mitos y curiosidades

Aparecen en el inicio de la edad adulta, entre los 17 y 22 años, y por eso se les conoce como muelas del juicio. Son los últimos en completar el desarrollo de la dentadura y a veces llegan provocando molestias y problemas de salud bucodental. Los terceros molares son cuatro grandes muelas, dos arriba y dos abajo, que a menudo tienen dificultades para erupcionar por la falta de espacio al final de la encía. Cuando se deciden a salir se encuentran que el resto de las 28 piezas dentales no les han dejado un espacio suficiente para ocupar su lugar. Ello provoca que, cuando crecen, provoquen dolor y entonces el dentista recomiende retirarlos.
En cambio, si por el contrario, la muela del juicio erupciona perfectamente y queda bien colocada, solo tendrás que tener especial cuidado en su higiene porque al ser la última pieza dental puede tener más riesgo de sufrir caries.

¿Todo el mundo tiene todas las muelas del juicio?
No. A un 10% de la población no le han nacido ninguna de estas piezas. Además, a una de cada cuatro personas le falta una o más.
¿Por qué se da esta rareza? Los investigadores coinciden en afirmar que esta carencia se debe a la evolución de la especie humana, a que nuestra dieta es menos dura, menos carnívora y esto hace que no sea necesaria una dentadura tan grande.
Esta ausencia del tercer molar es mayor en las mujeres porque el crecimiento de sus mandíbulas es más lento y sus arcos dentarios son más pequeños.

¿Qué falsos mitos hay en torno a estos molares?
– Uno de los falsos mitos es la creencia general de que las muelas del juicio deben extraerse siempre. Muchas veces estas piezas se quedan dentro del hueso maxilar y no es imprescindible su extracción. Si no causan molestias, los dentistas recomiendan no intervenir y conservarlas.
– Es erróneo pensar que no sirven para nada. Estos dientes pueden ser un buen recambio y sustituir la función otras muelas ausentes en un futuro.
– También existe el convencimiento popular de que es mejor operarse antes de los 30 años. Esta norma no es del todo cierta porque el cirujano maxilofacial tendrá en cuenta otros factores como la posición del molar, el nervio dentario o las muelas adyacentes. Sin embargo, la extracción de estos molares es más sencilla entre los 16 y 22 años porque la raíz de esta pieza no está formada del todo.
– Se ha generalizado también la creencia, no siempre cierta, que los terceros molares pueden desplazar al resto de los dientes, que incluso pueden influir y modificar la estructura de la dentadura. Los profesionales responden que esta circunstancia no es determinante. No obstante, en caso de dolor hay que pedir visita con el dentista de inmediato.
– También suele comentarse que cuando un paciente tiene que colocarse aparatos de ortodoncia es imprescindible retirar estas muelas. Respecto a este mito no existe una conclusión única, pero sí que es conveniente que el odontólogo haga un estudio para diagnosticar si es necesario prescindir de estas muelas o no.

¿Es posible saber si tengo el tercer molar antes de que salga?
Sí. La formación de estos dientes se inicia a partir de los 12 años y el dentista puede ver, por medio de una radiografía panorámica (ortopantomografía) si aquella persona tiene o no muelas del juicio. Esta exploración por imagen también permite saber si las piezas están creciendo bien o no, si se han quedado dentro del hueso y, por tanto, no aparecen en la encía. Con esta prueba el especialista puede diagnosticar si hay riesgo de presión de esta pieza hacia las otras, si crece inclinada o impacta en otros molares y, por lo tanto, prever si provocará dolor en un futuro.

¿Sabías que las muelas del juicio en otros países se conocen como…?

  • En turco les llaman «20 yasdisi», es decir «diente de los 20 años»
  • En coreano, «salang-*nee», que significa «diente del amor» (por el dolor del primer amor de juventud).
  • En japonés, «oyashirazu», es decir, «desconocido para los padres» (porque los hijos se independizan).
  • En tailandés, «hacen-khud», que quiere decir «diente apiñado» (por la carencia de espacio).

¿Quieres saber más sobre los terceros molares? ¿Cuándo es necesaria su extracción? ¿Qué tipo de problemas provocan? De todo ello hablaremos en el siguiente artículo.