La pasta dental de los niños: ¿es igual a la de los adultos?

La pasta dental de los niños: ¿es igual a la de los adultos?

Desde el momento en que aparece el primer diente, e incluso antes, es importante empezar a cuidar la
salud oral del pequeño. Al principio habrá que limpiarle las encías para eliminar las bacterias que causan
patologías como la caries. Después, poco a poco, el niño se habituará al cepillo y la pasta dental y a partir
de los 3 años podrá realizar la higiene dental por sí solo, pero siempre bajo la supervisión de la madre, el
padre o un adulto.

¿Doctora, qué pasta dental me recomienda para mi hijo? ¿Cuándo podrá utilizar nuestro dentífrico? Son
preguntas que a menudo escucha la odontopediatra, la dentista de los niños, en la clínica. De hecho, los
dentífricos infantiles son diferentes a los de los adultos en muchos aspectos. Por eso, hay que revisar el
etiquetado para distinguir sus características.

-Los sabores: A los pequeños no les gusta la menta ni los sabores fuertes o de frescor de las cremas
dentales de los adultos. Para satisfacer sus preferencias se formulan con sabores dulces (frutas, chicles…).
También contienen edulcorantes para mejorar el sabor.

-La presentación: El diseño del tubo es más colorido, con ilustraciones y personajes infantiles que
atraigan el interés del pequeño para iniciarse en la higiene dental.

-Los abrasivos. Estos geles dentales para niños contienen menos sustancias abrasivas que en los de los
adultos. Son necesarias para una mejor limpieza de la superficie dental.

Visto todo esto, nos queda por analizar la diferencia más importante de todas: el flúor. Esta sustancia
mineral es la que se encarga de reforzar el esmalte dental y ayuda a proteger también a los pequeños de la
formación de sarro y de caries.

¿Qué dosis de flúor es la recomendable?
La principal diferencia con el dentífrico de los padres está en que la pasta infantil tiene menos
concentración de flúor. Estas son las dosis estipuladas por edades:

– De 0 a 3 años. Hay que cepillar los primeros dientes con un producto de 1000 ppm de flúor y sólo con la
cantidad de un grano de arroz en el cepillo.

– De 3 a 6 años. También debe contener 1000 ppm de flúor y no administrarse más de la medida de un
guisante.

– Más de 6 años y adultos. Se puede hacer uso de pasta dental de 1350 ppm de flúor en una dosis similar
a la de un garbanzo. A medida que el niño crezca y controle la capacidad de usar el producto se puede
incrementar a 1450 ppm y también la cantidad.

Es muy importante que los padres se encarguen de revisar los hábitos de higiene bucodental de los hijos y
de dosificar el gel que ponen en el cepillo. Hay que evitar que los niños se traguen el producto cuando
todavía no saben escupir y una buena forma de hacerlo es reducir mucho la dosis y no dejarles beber agua
después de cepillarse.

Los menores que efectúan un uso excesivo (chupan el tubo de pasta jugando o utilizan más cantidad de la
debida) pueden desarrollar una fluorosis. Esta afección perjudica el esmalte y genera manchas en los
dientes.

Si deseas saber más sobre qué dentífrico es más conveniente para tu hijo, no dudes en consultarlo. Un
profesional del Centre Parc del Nord te asesorará sobre las opciones más adecuadas.