El mal aliento o halitosis: 10 cosas que debes hacer para evitarlo

El mal aliento o halitosis: 10 cosas que debes hacer para evitarlo

Una de las sensaciones más molestas es desprender mal olor al exhalar aire por la boca, cuando hablamos
con alguien. Y ver con inquietud cómo después de una buena higiene dental con el cepillo y la pasta, el
problema no desaparece y persiste en el tiempo.

El mal aliento, también conocido como halitosis, ocasional o crónico, provoca efectos negativos en la
persona que lo sufre, como por ejemplo inseguridad, carencia de autoestima, ansiedad, aislamiento y
dificultades para relacionarse con los demás.

Este trastorno tiene su origen, en un 80% de los casos, en problemas bucodentales. Una caries, una
infección periodontal o sequedad bucal pueden ser algunas de las causas. La halitosis aparece debido a
una patología oral (por acumulación de placa bacteriana) o también digestiva, fisiológica (reducción de
saliva durante el sueño), por estrés o por problemas respiratorios.

A pesar de existir remedios temporales, es necesario consultar un médico o un dentista si el problema es
persistente para tratar la enfermedad que lo ocasiona y encontrar una solución a más largo plazo. Las
personas con halitosis a causa de una patología oral deben seguir un tratamiento en la clínica dental para
poner remedio.

Con todo, para prevenir o combatir el mal aliento es aconsejable, de manera generalizada, poner en
práctica estas pautas:

1. La medida más necesaria y eficaz es insistir en una buena higiene bucodental. Existen colutorios
específicos para hidratar, aportar frescor a la boca y reducir la sequedad. Son compuestos con
antisépticos como la clorhexidina, la hexetidina o la povidona yodada. Nuestro odontólogo nos indicará
el más adecuado y el tiempo de uso.

2. En caso de que la halitosis sea un efecto secundario de un medicamento es mejor que consultes a tu
médico para reducir la dosis o para sustituirlo por otro fármaco.

3. No dejes pasar más de cuatro horas sin beber ni comer nada. Procura hidratarte bien todo el día. Toma
un litro y medio de agua para prevenir la sequedad bucal.

4. Sigue una dieta más rica en verdura, fruta e hidratos de carbono. Las dietas restrictivas con mucho
consumo de proteínas provocan cambios en el PH del sistema digestivo y como consecuencia, mal
aliento.

5. Prescinde de determinados alimentos que pueden causar halitosis: ajo, cebolla, especies picantes o
fuertes… En cambio, masticar perejil te ayudará a neutralizar estos sabores.

6. Evita el tabaco y las bebidas alcohólicas porque favorecen la sequedad bucal.

7. Un remedio efectivo es masticar chicle sin azúcar después de las comidas para mejorar la producción
de saliva. En ningún caso el chicle sustituye el uso del cepillo y la pasta dental.

8. Infusiones como el té verde o el ginseng tienen propiedades antibacterianas y reducen el mal aliento.

9. Consumir frutas como los arándanos, las ciruelas o los kiwis también es un buen hábito.

10. Visita a tu dentista una vez al año y solicita una higiene dental profesional en la clínica.