¡Ojo con la caries infantil! Los 5 errores de los padres

¡Ojo con la caries infantil! Los 5 errores de los padres

El cuidado de los dientes de los niños pequeños también es de vital importancia para que disfruten de una buena salud bucodental. Los padres siempre quieren lo mejor para sus hijos, para que crezcan fuertes y sanos y uno de sus deberes es velar por su salud. Pero cuando hablamos de la caries, en nuestra clínica observamos algunas equivocaciones de los padres que favorecen la aparición de esta enfermedad en los primeros dientes de los pequeños.
Estos son los 5 errores más frecuentes que cometen las familias y que aconsejamos corregir desde el servicio de odontopediatría del Centre Parc del Nord.

1. No dar importancia a los dientes de leche.
Creer que los dientes de leche no necesitan atención es uno de los errores más frecuentes en que incurren los adultos y que pueden ser causa de la formación de caries en los menores. A pesar de que es cierto que son piezas que acabarán cayendo, los dientes de leche no deben descuidarse porque es donde se pueden empezar a desarrollar las bacterias de la caries y perjudicar la salud bucal. Estos primeros dientes colaboran en la formación facial y guardan el espacio y guían la salida de los definitivos. Si desaparece alguna pieza antes de tiempo su ausencia puede repercutir en el desarrollo de la mandíbula y condicionar el crecimiento de los dientes permanentes. Por eso, es importante ir al odontólogo y restaurarlos si existe alguna afección.

2. Dejar que los niños se cepillen los dientes por sí solos.
Los niños más pequeños están aprendiendo y es imposible que sepan cepillarse bien los dientes. Es aconsejable que los padres supervisen la higiene dental de sus hijos hasta que dominen la técnica, a los 6-7 años. Después será necesario que les ayuden en la limpieza complementaria de todas las zonas de la boca con el uso del hilo dental o de los cepillos interdentales. Sería bueno también que los padres dieran ejemplo en casa y compartan con los hijos, como un juego instructivo, el rato de la limpieza bucal.

3. Utilizar pasta dental sin o con poco flúor.
Otro de los hábitos incorrectos de los padres es no facilitar cremas dentales apropiadas a los niños por temor a que el flúor les pueda perjudicar si se lo tragan. El flúor a dosis bajas no es peligroso en los niños. Es un producto importante para la salud bucal porque refuerza el esmalte de los dientes y ayuda a disminuir las bacterias que forman la caries. Los padres deben tener cuidado al proporcionar la dosis correcta de pasta dental con flúor a los pequeños, según la edad, y así se aseguran de prevenir el consumo en exceso de este mineral.

4. Retrasar demasiado la primera visita a la odontopediatra.
Algunos padres se esperan a llevar el niño/a al dentista hasta que tiene algún problema o dolor. Otros creen que no es necesario hacerles revisiones bucodentales hasta que no aparecen los dientes definitivos. ¡Alerta! No visitar el odontopediatra en edades tempranas es un hábito negativo que a menudo ocasiona caries muy avanzadas y pérdidas de dientes temporales en los niños. La primera consulta tendría que ser cuando el niño ha cumplido 1 año y ya tiene dientes de leche formados. Después conviene efectuar revisiones periódicas y acudir al odontólogo cada 6 meses o al año para controlar la erupción de las piezas dentales.

5. Proporcionar a los niños bebidas y alimentos dulces.
El azúcar es el enemigo número 1 del esmalte. Produce unos ácidos que cuando entran en contacto con los tejidos duros de los dientes los destruyen y provocan la caries. Por ello, es importante evitar el consumo de bebidas azucaradas, que modifican el pH de la boca, y apostar por beber agua para mantener sus dientes limpios y sanos. También no hay que darles golosinas o aperitivos que se enganchen a los dientes porque deterioran el esmalte, con una mayor probabilidad de sufrir caries.