5 consejos útiles si empiezas a llevar ortodoncia

5 consejos útiles si empiezas a llevar ortodoncia

Los brackets tradicionales son, hoy, la solución más habitual entre los niños y adolescentes para conseguir
alinear bien sus dientes y corregir posibles alteraciones en la dentadura. Pero, como todos los cambios, el
uso de la ortodoncia requiere su periodo de adaptación. Y es común a todos los pacientes que muestren
inquietud, expectación o cierta preocupación ante el posible mal que les pueda causar este procedimiento
dental. Por ello es tan importante la entrevista previa en la que el dentista prepara a su paciente para
afrontar la nueva experiencia y responder a todas sus dudas.

Cuando se colocan los aparatos de ortodoncia, los primeros días tendrás una sensación molesta de llevar
un cuerpo extraño en la boca y un ligero dolor. Las piezas metálicas, alambres y ligaduras del sistema
corrector ejercen presión sobre los dientes para enderezarlos lentamente. Ello significa que los brackets ya
empiezan a realizar su función.

Aunque al principio te cuestiones si te acostumbrarás al tratamiento, podemos asegurarte que sí.
Con estos consejos que a continuación te proponemos todavía te será más fácil adaptarte.

1. ¿Cómo reducir las molestias? Es muy probable que los primeros días tengas una ligera sensibilidad
dental. Puedes consultar a tu dentista y tomar alguna medicación analgésica. El ortodoncista te puede
prescribir paracetamol o bien antiinflamatorios para las encías como el ibuprofeno o el naproxeno, si no
existen contraindicaciones.

También puedes aplicarte colutorios o geles calmantes.

Y si te aparecen pequeñas llagas puedes masajear las encías con crema con ácido hialurónico.
Para reducir el roce de las piezas metálicas en la boca es muy eficaz el uso de cera blanca de ortodoncia
porque ésta actúa de barrera protectora.

2. Vigila tu alimentación. Tendrás que seguir una dieta blanda y optar por alimentos suaves para
minimizar las molestias y heridas que pueden surgir al masticar: sopa, purés de verduras, yogur, helados y
bebidas frías… Más adelante debes procurar consumir las frutas, carnes y peces a trocitos pequeños y las
legumbres muy cocinadas. Evita los alimentos crujientes (frutos secos, cereales, galletas…) porque los
pequeños trozos se pueden incrustar entre los brackets y causarte problemas. Y prescinde de los chicles y
caramelos pegajosos y duros.

3. Hazte una correcta higiene dental. Cepilla los dientes a fondo pero con cuidado después de cada
comida. Así conseguirás eliminar las bacterias que se acumulan entre los brackets y evitar infecciones.
Tienes que utilizar un cepillo suave y puedes completar la limpieza con cepillos interproximales o hilo
dental. Lleva un kit de limpieza para cuando realices comidas fuera de casa.

4. Evita malos hábitos que ponen en riesgo el procedimiento. Pese a la resistencia de los aparatos es
importante no introducir objetos en la boca (lápiz, bolígrafos, palos de madera…) porque al morderlos se
pueden romper los brackets y causar problemas y molestias en los dientes.

5. Sigue bien las pautas del tratamiento. Tu ortodoncista te indicará qué debes hacer (colocar bien las
gomas si están incluidas en el tratamiento…) para un buen mantenimiento de los brackets. También te
recomendará el uso de un protector o férula dental, en el supuesto de que lo vea necesario, si practicas
algún deporte de contacto. Y recuerda: tendrás que acudir a revisiones periódicas cada pocas semanas para realizar los ajustes
necesarios.