¿Cómo evitar la sequedad bucal en verano?

Durante los meses de calor, las altas temperaturas y un mayor tiempo de exposición al sol contribuyen a un aumento de la deshidratación de nuestro cuerpo. Esta situación también repercute en la cavidad oral y tiende a provocar, en algunas personas, el síndrome de la boca seca, un trastorno que es importante evitar o tener bajo control si queremos preservar nuestra salud bucal.

Aunque parece un consejo muy obvio, en verano es necesario beber agua a menudo e hidratarse con frutas y verduras, sin esperar a tener sed, para facilitar la producción salival y evitar problemas en la boca.

La saliva es vital para proteger los dientes y encías, contribuye a la mineralización dental y refuerza el esmalte. También regula la acumulación de bacterias y mantiene el pH adecuado en la cavidad oral.

Al contrario, la falta de salivación puede tener consecuencias negativas en nuestra salud bucodental. Es más fácil que aparezcan enfermedades orales como la caries, gingivitis, periodontitis, llagas, candidiasis oral y sensibilidad dental. Además, la reducción de saliva puede causar el molesto mal aliento o halitosis.

Xerostomía: cuando la sequedad bucal es una enfermedad

Sin embargo, hay personas que notan la boca seca de manera persistente y no sólo en verano. Sus glándulas salivales no fabrican el fluido necesario para mantener la boca húmeda. En estos casos sufren una patología llamada xerostomía.

Los síntomas indicativos de esta patología son:

Sequedad bucal, en los labios, incluso, en la garganta.
– Sensación de lengua áspera.
– Boca pastosa y con molestias de ardor.
– Dificultad para masticar, deglutir alimentos o hablar.
– Cambios en el sentido del gusto.

Primeras pautas a seguir para reducir los síntomas:

Ante cualquier indicio de sequedad bucal, para reducir los síntomas y mantener un nivel adecuado de saliva, lo primero que tenemos que hacer es:

1. Evitar:

– La ingesta de alimentos azucarados, picantes, salados o ácidos.
– el consumo de tabaco o alcohol.
– beber café o té.
– el uso de colutorios que contengan alcohol.

2. Mantener una buena hidratación con más consumo de agua para reducir la sed.

3. Seguir unas correctas rutinas de higiene oral para prevenir la aparición de caries.

4. Otros consejos prácticos para combatir la sequedad son:

– Chupar, poco rato y sin masticar, alimentos fríos o un cubito de hielo.
– Masticar chicles sin azúcar o ponerse algún caramelo sin azúcar en la boca.
– Consumir alimentos suaves, a temperatura ambiente o fríos, como por ejemplo sopas, cremas y yogures.
– Humidificar el ambiente, sobre todo por la noche.
– Respirar por la nariz en lugar de por la boca.

5. Productos y medicamentos:

Si las medidas anteriores no son suficientes, la sequedad bucal intensa se puede tratar con productos diseñados para estimular la salivación o humectantes. El mercado farmacéutico ofrece formulaciones indicadas por la xerostomía, como por ejemplo, colutorios y pastas dentífricas de gamma hidratante. También, el odontólogo/a puede prescribir medicamentos que favorecen la salivación.

¿Qué puede causar la xerostomía?

Este trastorno bucal es más frecuente en mujeres, en personas grandes y en pacientes polimedicados. El tabaquismo, enfermedades como la artritis o la diabetes, el VIH o el Alzheimer son factores de riesgo.

Y en la lista de medicamentos que pueden desencadenar estos síntomas figuran los antiinflamatorios, los antihistamínicos, los antidepresivos o los relajantes musculares y analgésicos.

En nuestra clínica situada en Terrassa, el Centre Parc del Nord, destacamos la importancia de estar alerta, hacer caso a los síntomas persistentes de xerostomía y consultar un odontólogo para detectar el origen.

Nuestros especialistas te ayudarán a encontrar la solución más adecuada para combatir las molestias.