Helados y sensibilidad dental: ¿Qué puedo hacer?

En verano variamos nuestra alimentación y solo pensamos en ingerir cosas frías para refrescar el cuerpo, en momentos de mucho calor. Pero, ¿qué pasa cuando mordemos un helado o tomamos un granizado de limón y notamos una molesta sensación en los dientes, como una punzada al estar en contacto con el frío? Esta molestia es una señal de que tenemos sensibilidad dental, un trastorno que se agrava en verano con el consumo de comidas extremadamente frías o ácidas.

La sensibilidad dental es fácilmente identificable porque la molestia está muy localizada en el diente afectado y se interrumpe en unos segundos, cuando el estímulo externo desaparece.

El dolor puede ser leve o moderado y es posible que esconda un problema dental más importante. Puede ser un aviso de pérdida de esmalte o de retracción de la encía que ha dejado al descubierto la dentina y la raíz. Detrás de esta hipersensibilidad puede haber una enfermedad de encías, caries, dientes agrietados o con desgaste. También puede ser una señal de sufrir bruxismo sin diagnosticar.

¿Qué causa la sensibilidad dental?

Una limpieza dental demasiado agresiva, con un cepillo de filamentos duros y una técnica inadecuada pueden provocar la sensibilidad. Por otro lado, el bruxismo o fricción inconsciente de los dientes, o una maloclusión, derivan en la pérdida del esmalte y molestias. También es causa relativamente frecuente la enfermedad periodontal, porque la recesión de la encía deja al descubierto parte de la raíz del diente.

En cuanto a las causas químicas, hay que tener en cuenta que las bebidas carbonatadas con pH ácido erosionan la dentadura.

¿Cómo prevenirla o evitar que aparezca?

Para reducir al máximo la incómoda sensibilidad dental, desde el Centre Parc del Nord te proponemos estos consejos prácticos:

1. Usa una técnica de cepillado correcta para evitar el deterioro del esmalte dental. Opta por un cepillo suave o de dureza mediana, con puntas redondeadas y nunca con filamentos duros. También deja pasar unos 20-30 minutos antes de limpiarte los dientes si has consumido frutas o bebidas ácidas, o dulces.

2. Utiliza pasta de dientes y colutorios no abrasivos. Crean un escudo protector sobre el esmalte y mejoran la sensación de sensibilidad dental si es leve o moderada. Están elaborados con productos como fluoruros o derivados del potasio y son útiles como complementos de los tratamientos profesionales.

3. Elige bien lo que comes. Limita o evita el consumo de azúcares o cítricos porque modifican el PH de la boca y aceleran el desgaste de los dientes. Recuerda que las bebidas carbonatadas o gaseosas, que se consumen más en verano, contienen más azúcar.

4. No abuses de los alimentos fríos. Si quieres disfrutar de un helado o de un refresco, espera un par de minutos antes de consumirlo para que el hielo se deshaga y no impacte tanto en los dientes. Procura no combinar platos calientes y productos fríos porque el contraste de temperatura aumenta la sensibilidad.

5. Debes hidratarte bien. Cuando la boca está seca y segrega menos saliva tiende a infectarse más, el esmalte queda desprotegido y hay más riesgo de formarse caries.

¿Qué tratamientos pueden remediar el problema en la clínica?

Si con estos consejos no consigues atenuar la sensibilidad, quizás necesitas la actuación de un profesional. Los tratamientos para remediarla van desde la aplicación de geles o barnices con alta concentración de flúor para taponar los túbulos de la dentina, hasta la aplicación de resinas adhesivas para sellar estos túbulos.

En pacientes con dientes sensibles, métodos como el blanqueamiento dental les están contraindicados hasta que no mejoren su problema y desaparezcan las molestias.

Desde nuestra clínica dental situada en Terrassa podemos ayudarte y atender a todas tus consultas. No dudes en contactar con nosotros !