¿Cómo nació el cepillo de dientes?

La odontología no es una ciencia moderna. Hay datos que prueban como la investigación de remedios y técnicas para aliviar el dolor de muelas ha sido un reto desde los inicios de la humanidad. Sabemos, por restos arqueológicos, que el hombre de Cromañón ya sufría caries. La salud de los dientes fue motivo de investigación en civilizaciones tan antiguas como los egipcios, los griegos o los romanos. Aquí os presentamos algunas curiosidades.

1. Los orígenes de la odontología se remontan al antiguo Egipto. El primer odontólogo de la historia fue Hesy-Ra, «Jefe de médicos y dentista» (como está inscrito a su tumba) que trataba las molestias dentales de los faraones. En aquella época ya se hacían extracciones y se drenaban los abscesos bucales.

2. La higiene de la boca también era motivo de preocupación. Las primeras referencias a la pasta dental se encuentran en un manuscrito egipcio del siglo IV a. C. Citan preparados a base de ingredientes naturales como piedra pómez en polvo, cáscara de huevo, mirra, uñas de buey, sal, pimienta, flores y agua.
En Grecia y Roma utilizaban también la orina porque decían que tenía efectos blanqueadores.
Los chinos incorporaron posteriormente ginseng y menta.

3. El primer cepillo de dientes fue descubierto en China y patentado por el emperador chino Hongzhi en 1498. Era un objeto que estaba fabricado con mango de bambú y cerdas de jabalí. No obstante, existen referencias escritas de 1223 que ya los monjes japoneses usaban cepillos dentales creados con pelo de cola de caballo y hueso de buey.

4. Etruscos y fenicios, por su parte, ensayaron con las primeras prótesis dentales con materiales como marfil o conchas marinas que fijaban con hilos de oro a la dentadura.

5. En la antigua Grecia estudiaron las causas de las enfermedades de la boca. Los griegos consideraban los dientes como signo de buena salud. Por eso, en el mercado de esclavos siempre miraban si el candidato tenía una buena dentadura. Hipòcrates y Aristóteles establecieron técnicas de esterilización con alambres calientes para tratar algunas enfermedades de los dientes y tejidos orales. También sustituían dientes perdidos y realizaban extracciones.

6. Los romanos se preocupaban mucho por la higiene oral y fabricaban pastas de dientes naturales así como limpiadores interdentales con ramitas de plantas o plumas de aves. Las primeras prótesis se realizaron con dientes de animales.

7. La cultura Maya, alrededor de 2.500 a.C., hizo su aportación a la estética dental: reconstruir piezas dentales con incrustaciones de oro y piedras preciosas.

8. En la Edad Mediana los barberos eran los que practicaban los tratamientos básicos de odontología. Igual afeitaban una barba que sacaban una muela.

9. La odontología moderna no nació hasta el siglo XVII con el francés Pierre Fauchard. A partir de aquí se profesionalizó el oficio y se crearon las primeras facultades de odontología. Entre los tratamientos, se colocaban incrustaciones de porcelana y se utilizaba agua con flúor para prevenir la caries.

10. Los grandes adelantos llegaron en la última mitad del siglo XX. El doctor sueco Por-Ingvar Brånemark, cirujano ortopédico, fue el padre de la implantología moderna. Descubrió la osteointegración del hueso con el titanio y en 1965 se realizó el primer implante dental en una persona. A partir de los años 80 la práctica de los implantes se extendió en todo el mundo.